Estamos en plena temporada de frutos rojos. Por si no lo sabéis, estos pequeños alimentos contienen muchísimas propiedades antioxidantes y beneficiosas para nuestro corazón, por lo que deberíamos consumirlos con frecuencia. Me diréis que todos los alimentos son importantes y que cada uno tiene su función y tenéis razón. Pero también es verdad que para muchas personas son más apetecibles unos arándanos que cualquier crucífera jejeje. Además, son tan versátiles, que podéis utilizarlos para recetas tanto dulces como saladas.
La idea que os traigo hoy es una elaboración ideal para muchos de vuestros postres favoritos: tartas de queso, panna cottas, cuajada, postres con chocolate blanco o crema pastelera, queso fresco, etc. Se trata, nada más y nada menos que de una salsa de arándanos, que se prepararen 10 minutos y que te va a dar ese punto de contraste de sabores que te hará perder el norte. Te lo aseguro.
La cantidad utilizada es suficiente para cubrir una tarta de unos 24 cm de diámetro, así que si pensáis utilizarla para postres individuales os recomiendo hacer la mitad.
!Vamos a por ella!

SALSA DE ARÁNDANOS
Para una tarta de 24 cm
Dificultad: muy fácil
Tiempo de elaboración: 10 minutos
Ingredientes:
- 100 gr de arándanos (pueden ser congelados)
- 200 ml de agua
- 40 gr de azúcar moreno (1/4 de taza)
- 1 cucharadita de maicena (10 gr)
Procedimiento:
De los 200 ml de agua, aparte un poco en un vaso para disolver la maicena. Vierte el azúcar en un cazo o sartén y lleva al fuego hasta que se forme una especie de caramelo.



Agrega el resto de ingredientes (menos la maicena disuelta) y deja hervir unos 3-4 minutos. Añade ahora la maicena, mezcla todo bien y cocina durante un par de minutos, hasta que empiece a espesar.



Retira del fuego y deja enfriar antes de utilizar con tu postre favorito.

Sugerencias:
Puedes añadir más o menos azúcar en función del postre al que acompañe.