Encontrar el equilibrio entre una cena rápida, saludable y sabrosa a veces parece misión imposible después de un largo día de trabajo. Sin embargo, este salteado de calabacín, puerro y langostinos demuestra que se puede comer de maravilla sin pasar horas en la cocina.
La clave de este plato está en la combinación de texturas. Al cortar el calabacín y el puerro en tiras finas conseguimos que se cocinen rápidamente manteniendo un punto crujiente riquísimo. El puerro aporta un toque dulce y aromático que eleva por completo el sabor de los langostinos, convirtiendo unos ingredientes sencillos en un plato de diez.
Además de ser una opción ligera y baja en calorías, es sumamente versátil. Puedes disfrutarlo tal cual, usarlo como base para rellenar unos tacos o, como hemos hecho hoy, acompañarlo de unos nachos de maíz para aportar un contraste crujiente irresistible.
A continuación, te cuento todos los secretos para que los langostinos queden en su punto y las verduras no suelten demasiada agua. ¡Sigue leyendo!

SALTEADO DE CALABACÍN, PUERRO Y LANGOSTINOS
Para 2 personas
Dificultad: muy fácil
Ingredientes:
- 1 calabacín grande (600 gr aprox)
- Puerro (150 gr)
- 8 langostinos crudos (o crudos congelados)
- Pimienta negra y sal al gusto
- Aceite de oliva
Procedimiento:
Lava el calabacín y corta en tiras finas con un cuchillo. Limpia el puerro y corta también en tiras finas. Pela los langostinos, retira la tripa central y abre a la mitad (tipo libro), aplasta con un cuchillo y corta en tiras.





En un poco de aceite pocha el puerro. Cuando empiece a transparentar añade el calabacín, salpimenta, sube un poquito el fuego y cocina hasta que esté tierno. Por último, añade los langostinos, cocina hasta que cambien de color y retira del fuego.





Sirve acompañado de nachos de maíz o crackers.
