Pimientos rellenos de risotto de pollo y champis.

¿Hay algo mejor que el risotto? Sí, dejadme que os de la respuesta: pimientos rellenos de risotto. Porque a veces no hace falta nada más que un simple detalle para llevar una receta al siguiente nivel. Y el resultado es aún más rico y vistoso que el anterior.

No conozco a nadie a quien no le guste el risotto, con su textura melosa tan característica. En este caso lo he hecho con pollo y champiñones, una combinación que funciona de maravilla y queda super sabrosa. Para potenciar aún más el sabor, utilicé un caldo de gambones que había preparado para no desperdiciar las cáscaras y cabezas de unos gambones y no os podéis imaginar lo bien que me vino para la receta.

Como tenía un montón de pimientos por casa que me había dado la mamma unos días antes, decidí aprovecharlos para la receta. Podéis utilizar cualquier pimiento, pero personalmente prefiero los amarillos y naranjas porque son más dulces. Al igual que os digo que los rojos son los mejores para asar y los verdes para freír.

El resultado quedó espectacular, tanto visualmente como de sabor. ¿Alguna vez se os había ocurrido hacer este apaño?

PIMIENTOS RELLENOS DE RISOTTO DE POLLO Y CHAMPIS

Para 2 personas

Dificultad: muy fácil

Ingredientes:

  • 80 gr de filetes de pechuga de pollo
  • 40 gr champiñones
  • 150 gr de arroz redondo
  • 1600 ml de caldo o agua
  • 4 pimientos medianos (utilicé amarillos y naranjas porque son más dulces)
  • Pimienta negra y sal al gusto
  • Aceite de oliva

Procedimiento:

Precalienta el horno a 200ºC. Lava los pimientos, seca con un paño de cocina y engrasa con aceite. Envuelve en papel albal y coloca sobre una bandeja de horno. Baja la temperatura a 180ºC y hornea unos 40-50 minutos o hasta que estén tiernos. Saca del horno y deja atemperar. Retira el albal y deja enfriar por completo.

Mientras se asan los pimientos prepara el risotto.  Salpimenta los filetes de pechuga y dora en un poco de aceite. Retira a un plato con papel de cocina para absorber el exceso de aceite. Una vez frío deshilacha con los dedos y reserva.

Limpia los champis y pica finamente, reserva. Pica la cebolla en brunoise.

Pocha la cebolla en la misma sartén donde has hecho los filetes. Cuando esté transparente añade los champis y cocina hasta que reduzcan su tamaño. Agrega el arroz y cocina un par de minutos hasta que el grano cambie de color. Añade el pollo desmenuzado y un par de vasos del caldo o agua caliente. Con el fuego bajo remueve constantemente para que el arroz suelte el almidón. Cuando haya absorbido el líquido añade otro vaso de caldo (siempre caliente), y repite el proceso hasta que se acabe o el arroz esté en su punto.

Retira el pedúnculo del pimiento, corta a la mitad (a lo largo) y elimina las semillas. Con mucho cuidado rellena con el risotto con ayuda de una cuchara. Decora con unas hojas verdes (perejil, albahaca o cualquier hierba aromática fresca que tengas en casa).

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