!Venga María, que ya parece que ha llegado la primavera! Y si no, para alegrarnos un poco la vida, ya os traigo yo esta ensalada que lo tiene todo: color, sabor, la combinación perfecta invierno-primavera y un toque elegante y festivo que alegra cualquier mesa.
La idea de esta ensalada surgió hace tiempo, allá por las Navidades, pero como la presentación no me quedó como yo esperaba (soy perfeccionista y maniática hasta decir basta), se quedó guardadita en el baúl de los «paluegos». Y el otro día, cuando compré unos aguacates estupendos en el mercado, decidí recuperar la receta y hacer algunas variaciones. Por eso añadí el kumquat, que aporta mucha personalidad al plato, tanto por su peculiar sabor como por el efecto visual que crea. Sencillamente, me encantan.
Los cítricos combinan genial con los langostinos, así que el aliño debía llevar limón o naranja y me decanté por la última porque queda menos ácido. La combinación es

ENSALADA DE AGUACATE, LANGOSTINOS Y CÍTRICOS
Para 1 persona
Dificultad: muy fácil
Ingredientes:
- 1 aguacate no muy maduro
- 6-7 langostinos cocidos
- 2 kumquat
- Unas hojas de escarola
Para el aliño:
- Aceite de oliva
- Zumo de naranja
- Pimienta negra y sal
Procedimiento:
Corta el aguacate a la mitad, retira el hueso y la piel y haz cortes muy finos (cuanto más finos mejor) con el aguacate en horizontal. Separa poco a poco los cortes, haciendo una fila (mira la foto) y después ve enrollando con cuidado, formando una especie de rosetón.



Pela los langostinos; corta el kumquat en rodajitas; prepara el aliño mezclando todos los ingredientes (puedes dejar los langostinos macerando si lo deseas). Lava la escarola y coloca en la base del plato. Sobre la base coloca el aguacate e intercala langostinos y rodajas de kumquat. Rocía con el aliño y disfruta.