!Buenas tardes coliflagüers! El otro día se me antojó algo que hacía siglos que no comía: oreja en salsa. Como ya os habréis dado cuenta, mi alimentación se basa principalmente en legumbres, verduras y hortalizas pero, de vez en cuando, mi cuerpo me pide carne. Como dice el refrán «entre col y col, lechuga».
No soy mucho de casquería, pero he de reconocer que me encanta el morro, la oreja y las patitas de cerdo (no se puede ser perfecta en esta vida…). Mi madre suele hacer la oreja y las patas casi de la misma forma, aunque más la oreja. Primero la cuece para que quede tierna y luego la cocina con una salsa de cebolla, tomate y ajo (he prescindido del ajo porque no puedo tomarlo), un chorrito de vino y un poquito de cayena. El toque picante es opcional, pero es lo mejor del plato para mi gusto.
Es una receta muy sencilla y que me gusta mucho, aunque no la hago a menudo. Lo que más me gusta (o gustaba) es mojar el pan en la salsa, me ponía cieguita. Así que hoy os traigo esta idea como homenaje a la mamma y a esos platos que me han acompañado desde pequeña. Espero que os guste.

OREJA EN SALSA
Para 2 personas (ración tapa)
Dificultad: muy fácil
Ingredientes:
- 3 orejas de cerdo (grandes)
- ½ cebolla
- 1 tomate pequeño
- 50 ml de vino
- Agua (la necesaria)
- Pimienta negra y sal al gusto
- 1 cayena (opcional)
- Aceite de oliva
* La receta original incluye 1 diente de ajo (en mi caso no puedo tomarlo)
Procedimiento:
Limpia las orejas (en caso de que no lo estén) y cuece en una olla a presión con abundante agua y sal hasta que estén tiernas. Deja atemperar y corta en trozos tamaño bocado.
Corta la cebolla en juliana fina y pocha en un poco de aceite. Cuando esté transparente añade el ajo (si lo incluyes) y cocina sin dejar que se dore demasiado.



Añade la oreja, la cayena cortada finamente y el vino y deja que se evapore el alcohol. Agrega el tomate rallado y cocina unos 5 minutos. Cubre lo justo con agua y cocina hasta que merme el caldo a la mitad (puedes añadir menos agua también, todo depende de lo cocida que esté la oreja).



Sirve y acompaña con un trocito de pan.