!Buenas tardes corazones! Hoy el cielo amaneció de nuevo encapotado, parece que la primavera ha llegado pero sólo porque la fecha lo anuncia. Día frío y con ganas de soltarse a llover, aunque al final se ha contenido. Y en estos días lo que más me apetece es meterme en la cocina y hacer cosas ricas.
Hoy no os traigo una receta como tal, sino una elaboración que podéis utilizar para acompañar otros platos y que estoy segura de que os encanta: cebolla caramelizada. Reconozco que me da bastante pereza hacerla, porque el procedimiento lleva su tiempo. Pero… ¿y lo rica que está? Es perfecta para tostas, acompañada de rulo de cabra e, incluso, como topping para cremas de verduras.
Una de las cosas que más me llama la atención es que hay gente que le añade azúcar. Y no. No es necesario añadir azúcar porque la cebolla contiene sus propios azúcares, que se van liberando a medida que se cocina, a fuego lento, y le aportan ese sabor y esa textura tan característica. El procedimiento es bien sencillo, lo único que debes tener es paciencia. El resultado merece la pena.

CEBOLLA CARAMELIZADA
Para un tarrito
Dificultad: muy fácil
Ingredientes:
- 3 o 4 cebollas medianas
- Aceite de oliva
- Sal al gusto
Procedimiento:
Pela las cebollas y corta en juliana fina. Calienta un poco de aceite, añade la cebolla y la sal y cocina a fuego bajo, removiendo constantemente para que se dore de manera homogénea.




Este proceso dura unos 45 minutos, aunque puede depender en función de tu gusto.