!Buenos días corazones! Estaba yo muy feliz porque pensaba que ya había llegado la primavera con sus flores, su luz, su calorcito (aún soportable…). Pero resulta que esta semana ha vuelto a llover otra vez. Y otra vez vuelvo a sacar las chaquetas del armario «de invierno» que había retirado porque me parecía que ya no hacían falta… En fin… que el tiempo sigue descolocado y yo más descolocada todavía. Tanto, que hoy os traigo un ceviche, aunque mejor me vendría un plato de cocido bien calentito.
Bromas aparte (aunque no son tan broma), he flipado con esta receta. Nunca he sido muy fan de los germinados, pero oye, como son «alimento vivo» y no hay nada más fresco que ésto, intento «obligarme» de vez en cuando a tomarlos. Tiempo atrás había hecho germinados pero no me habían quedado todo lo bien que se supone deberían quedar. Encontré un nuevo método de germinar y, ahora sí, os puedo decir que estoy encantada. Con el proceso y con el resultado. Es de lo más sencillo y los germinados quedan perfectos.
Os cuento cómo se hace: dejas en remojo unas lentejas durante 24 horas o toda la noche (ojo, no pongas muchas porque esto se reproduce que no veas). Aclaras muy bien, escurres y las colocas en un colador de malla grande, sobre otro recipiente para que escurra el agua sobrante y lo cubres con tela de algodón. Lo guardas en un lugar sin luz y vas remojando un par de veces al día para mantener la huedad de las lentejas. Este proceso lo haces durante 5-6 días, lo que tarden en estar preciosas con sus brotes ya larguitos. Cuando estén a tu gusto sigues remojando un par de veces al día, pero los dejas, destapadados a la luz (indirecta, !ojo!), para que se pongan verdes. En 5-7 días están más que listos para consumir (aunque también los puedes consumir antes). Para guardarlos sólo tienes que aclarar los brotes muy bien, escurrir y secar con papel de cocina o un paño y, una vez secos, guardas en recipiente hermético (con más papel absorbente) en el frigo. A mí me han durado un par de días…. No sé cuánto aguantan.
Y ahora vamos a por la receta, que es de lo más sencillo y creo que va a ser un must para este verano. Para ello me he inspirado en la receta de ceviche y he combinado los germinados con pimiento, cebolla, jengibre y zumo de limón. Dejas macerar unas horas o mejor de un día para otro y tienes un plato fresco, sabroso, nutrititvo y súper saludable. Sinceramente, me ha encantado.

CEVICHE DE LENTEJAS GERMINADAS
Para 2 personas
Dificultad: muy fácil
Ingredientes:
- 120 gr de lentejas germinadas
- 35 gr de cebolla
- 120 gr de pimiento rojo
- 60 gr de pimiento verde
- 1 trozo de jengibre fresco
- Zumo de ½ limón
- Pimienta negra y sal
Procedimiento:
Pon las lentejas germinadas en un recipiente grande. Corta la cebolla y los pimientos en brunoise y añade a las lentejas, mezcla bien. Pela y maja el jengibre. Añade el zumo de limón, pimienta y sal y mezcla. Vierte sobre los germinados, integra y deja reposar unas horas (mejor de un día para otro), para que se tomen bien los sabores.





Sirve bien fresquito y disfruta.

Sugerencias: puedes añadir unos langostinos picados .