!Buenos días corazones! Por la tierrina seguimos con lluvias continuas y en alerta naranja y, al parecer, todavía nos quedan unos días más de lluvias… Así que lo que más apetece es quedarse en casa, disfrutar de una buena peli y darse algún capricho que otro para alegrar la vida.
Hoy os traigo una receta muy sencilla, una idea perfecta para desayuno o merienda: un pudding de chía. Creo que ya puedo decir que he encontrado la fórmula perfecta. Reconozco que hasta ahora no le había cogido el punto a este tipo de elaboraciones. Los he hecho varias veces con bebida vegetal y yogur para darle una consistencia más cremosa. Pero a raíz de mi intolerancia me prohibieron consumir productos fermentados, incluso los yogures vegetales, así que dejé de hacer pudding de chía.
El otro día se me ocurrió la brillante idea de utilizar leche de coco (de lata) en lugar de bebida vegetal y di de lleno en el clavo. Suelo utilizar mucho este producto para currys, cremas y como relleno de tartas. Normalmente utilizo la parte sólida y el líquido sobrante lo congelo para otras elaboraciones. Y así fue… Había utilizado la parte sólida para hacer nata de coco montada y el resto del líquido, junto con lo poquito sólido que quedaba en los bordes de la lata, lo metí en un frasco de cristal y agité unos segundos. En un momento se había formado una especie de leche bastante cremosa y decidí añadirle la chía. No os podéis imaginar la textura tan estupenda que queda y el sabor tan delicioso que tenía este pudding.
Como el coco combina a las mil maravillas con la piña, me lancé de cabeza a rematar lo que había empezado. Y he aquí el resultado: un pudding delicioso, fresquito y exótico, con una textura súper cremosa. Espero que os guste.

CHÍA PUDDING DE PIÑA COLADA
Para 1 persona
Dificultad: muy fácil
Ingredientes:
- 170 ml de leche de coco (de lata)
- 25 gr de chía
- 1 cucharada de sirope de agave
- 2 rodajas de piña de un dedo de grosor
Toppings: piña y coco rallado
Procedimiento:
Mezcla la chía, la leche de coco y el sirope en un frasco de cristal. Agita bien para mezclar y deja reposar al menos unos 30 minutos para que la chía se hidrate. Agita de vez en cuando para que no queden grumos.



Corta las rodajas de piña, retira la piel y tritura con la batidora. Deja la mitad de una rodaja para cortar en cubos y decorar. Cubre el fondo de un vasito con puré de piña, añade el pudding de chía y decora con cubos de piña y un poco de coco rallado.
