!Buenas noches corazones! ¿Qué tal ha ido el fin de semana? Yo no he tenido ni tiempo para descansar, ya que estamos a final de año y eso implica mucho papeleo de curro. Así que he estado pringada y, en los descansos, haciendo alguna comidita rica para sobrellevar la faena.
Hoy, por ser domingo, os traigo una receta dulce. Bueno, en realidad no es tan dulce, ya que se trata de unas tartaletas de limón. Son unos bocaditos perfectos para rematar una comida especial, con su sabor fresco y su textura ligera. Además, es una receta vegana y sin gluten, por lo que todo el mundo puede darse el capricho y disfrutar del postre.
La masa es la que he publicado anteriormente para unas tartaletas de crema y fresas (que por cierto quedaron preciosas y riquísimas) y la crema es la misma que siempre utilizo para crema pastelera, aunque en este caso he utilizado nata y zumo de limón.
La presentación es sencilla: un poquito más de nata para decorar y unos arándanos para darle un toque de color. No necesita más. ¿Qué opináis?

TARTALETAS DE LIMÓN
Para 4 tartaletas (9 cm x 1,5 cm)
Dificultad: muy fácil
Ingredientes:
Para las tartaletas:
- 53 gr de almidón de tapioca
- 13,3 gr de harina de arroz
- 16,6 gr de harina de almendras
- 10 gr de azúcar de coco glass (tritura con molinillo)
- 1 cucharada de gel de lino (puedes hacer un huevo de lino)
- 15 gr de aceite de coco
- 1,5 gr de sal
- 1,6 gr de psyllium husk
- 23 ml de agua muy fría
Para la crema de limón:
- 120 ml de nata vegetal
- 10 ml de zumo de limón
- 12 gr de almidón de maíz
- 20 gr de eritritol
- Una pizca de cúrcuma (opcional)
Para decorar: nata vegetal y arándanos (opcional)
Procedimiento:
Prepara la crema: disuelve la maicena en el zumo de limón. Calienta la nata junto con el eritritol, la vainilla y la cúrcuma. Cuando empiece a hervir añade la maicena y remueve hasta que adquiera textura de natillas. Retira del fuego, cubre con film y deja enfriar por completo.





Prepara la base: tamiza los secos y mezcla bien. Añade el gel de psyllium y el aceite de coco frío y mezcla con los secos pellizcando con los dedos. Tendrás una textura de arena húmeda. Añade el agua y mezcla todo muy bien. Haz una bola, envuelve en film y refrigera 30 minutos.





Divide en porciones y coloca sobre los moldes (no es necesario engrasar). Extiende la masa intentando mantener un grosor homogéneo. Pincha la base con un tenedor y refrigera unos 30 minutos. Precalienta el horno a 180ºC durante ese tiempo. Hornea unos 15-20 minutos o hasta que estén doradas. Deja enfriar sobre una rejilla.




Coloca la crema en una manga pastelera (puedes batirla con varillas antes de utilizar para que quede más cremosa) y rellena las tartaletas. Decora con nata montada y unos arándanos.