Mermelada de naranja amarga y cardamomo.

No suelo tomar mucha mermelada, pero si hay una que me encanta, es la de naranja amarga. Me encanta ese sabor contrastado que aporta a las tartas de queso, postres con cuajada o panna cottas.

Hacer mermelada es lo más sencillo del mundo. Sólo hay que trocear bien la fruta, añadir agua, azúcar y un chorrito de limón y dejar cocer hasta que esté completamente blandita. Puedes triturarla o dejarla con tropezones (yo prefiero una textura más fina).

Normalmente se añade casi la misma cantidad de azúcar que de fruta (por el tema de la conservación). Reconozco que yo la reduzco bastante, pero es que me gusta encontrar el sabor de la fruta más que el del azúcar.

Para la mermelada de naranja amarga lo único que tienes que hacer es añadir la ralladura y los gajos con la piel blanca. Lo demás, coser y cantar. Hoy os traigo mi versión, a la que añado además cardamomo, una especia muy utilizada en cocina árabe y asiática, que le aporta un toque diferente y aromático.

MERMELADA DE NARANJA AMARGA Y CARDAMOMO

Dificultad: muy fácil

Tiempo de elaboración: 1 hora y 30 minutos

Ingredientes:

  • 800 gr de naranja (y la ralladura de una de ellas)
  • 250 gr de eritritol (o azúcar)
  • 50 ml de zumo de limón
  • 100 ml de agua
  • 1 vaina de cardamomo
  • 1 pizca de canela en polvo (opcional)

Procedimiento:

Ralla la piel de una naranja y reserva. Pela el resto y corta en trozos pequeños (cuanto más pequeños, antes se cocerá).

Saca las semillas de la vaina de cardamomo y pon a cocer con el agua en una cazuela o sartén honda, junto con la ralladura de naranja. Deja que hierva unos minutos y añade la fruta, el eritritol (o azúcar), la canela y el zumo de limón. Reduce el fuego al mínimo y deja cocer hasta que la fruta esté blandita y adquiera una textura espesa, removiendo de vez en cuando para no preparar un destrozo.

Guarda en tarritos y cuece al baño María si no vas a consumirla en los siguientes días.

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